La ingesta de aguacate y mango está relacionada con una mejor salud vascular en la prediabetes

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Un nuevo estudio sugiere que incorporar un aguacate y una taza de mango a la dieta diaria puede mejorar significativamente la salud vascular y reducir los factores de riesgo cardiometabólico en adultos con prediabetes. La investigación, publicada en el Journal of the American Heart Association, demuestra que este simple ajuste dietético puede fortalecer la salud del corazón antes de la aparición de la diabetes tipo 2 en toda regla.

La creciente crisis de la prediabetes

La prediabetes es un importante problema de salud pública. En los Estados Unidos, más de un tercio de los adultos tienen prediabetes, pero se estima que el 80% sigue sin diagnosticarse. Esta afección, caracterizada por niveles elevados de azúcar en sangre y resistencia a la insulina, aumenta drásticamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y complicaciones cardiovasculares asociadas. El enfoque actual y más eficaz es la prevención.

Diseño del estudio: aguacate-mango versus control

Investigadores del Illinois Tech, dirigidos por la profesora Britt Burton-Freeman, llevaron a cabo un ensayo controlado. Los participantes con prediabetes se dividieron en dos grupos: uno que consumía un aguacate Hass mediano y una taza de mango fresco al día, y un grupo de control que seguía una dieta similar con alternativas basadas en carbohidratos con el mismo contenido calórico. El estudio duró ocho semanas.

Hallazgos clave: función vascular y presión arterial

El grupo de aguacate y mango (AM) mostró mejoras sustanciales en la función de los vasos sanguíneos. Específicamente, los participantes mostraron un aumento del 6,7 % en la dilatación mediada por flujo (FMD, por sus siglas en inglés), una medida crítica de la salud endotelial, mientras que el grupo de control experimentó una disminución al 4,6 %. Esto sugiere que la dieta AM apoya significativamente una circulación saludable.

Además, la presión arterial diastólica mejoró significativamente, especialmente en los hombres. El grupo de control experimentó un aumento promedio de 5 mmHg, mientras que el grupo AM experimentó una reducción de aproximadamente 1,9 mmHg. Esta diferencia, aunque aparentemente pequeña, puede volverse clínicamente relevante con el tiempo.

Impacto de nutrientes sin cambios de calorías

Es importante destacar que estos beneficios se produjeron sin alteraciones en la ingesta total de calorías o el peso corporal. El grupo de mañana vio aumentos en fibra, vitamina C y grasas monoinsaturadas saludables para el corazón, nutrientes conocidos por promover el bienestar cardiovascular. Algunos marcadores de función renal también mejoraron. Si bien el colesterol, el azúcar en sangre y la inflamación se mantuvieron prácticamente sin cambios, el estudio subraya el valor de las frutas ricas en nutrientes para mitigar el riesgo cardiovascular.

Implicaciones para la prevención

“Esta investigación refuerza el poder de las estrategias que priorizan los alimentos para ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, particularmente en poblaciones vulnerables como aquellas con prediabetes”, afirmó el profesor Burton-Freeman. “Es un mensaje alentador: pequeñas adiciones ricas en nutrientes, como la incorporación de aguacate y mango a las comidas y refrigerios, pueden favorecer la salud del corazón sin la necesidad de reglas estrictas o cambios dietéticos importantes”.

El estudio destaca que las intervenciones dietéticas, incluso las menores, pueden tener un impacto tangible en la salud vascular. Fomentar el consumo de aguacate y mango puede ser un paso práctico para prevenir la progresión de la prediabetes a la diabetes tipo 2 y reducir las complicaciones cardiovasculares a largo plazo.