Castor cae repetidamente en una trampa para chirivías en Wallington Estate

15

Un castor en Wallington Estate del National Trust en Northumberland ha sido atrapado en una trampa humana dos veces debido a su aparente afición por las chirivías. Los guardabosques que vigilaban la salud de la familia de los castores atrajeron a los animales a las trampas utilizando frutas y verduras, pero el padre macho seguía regresando en busca de más bocadillos.

Monitoreo y Captura

Durante dos meses, el equipo de Wallington utilizó cuatro trampas activadas por pedal cebadas con zanahorias, manzanas y especialmente chirivías, que claramente preferían los castores. La operación tenía como objetivo controlar la salud de los nueve castores, incluidos varios cachorros nacidos en Wallington, y equiparlos con microchips para su identificación individual.

Tres castores jóvenes fueron atrapados con éxito y se confirmó que estaban sanos. La familia de los castores llegó originalmente de Tayside, Escocia, en 2023, y su población ha aumentado desde entonces. La madre ha dado a luz dos veces: una vez a una sola cría en 2024 y otra vez a una camada de cuatro el año pasado.

El reincidente

Un macho, apodado Steve McQueen por sus intentos de fuga para encontrar pareja, fue realojado previamente. Sin embargo, el padre castor demostró una clara voluntad de volver a entrar en la trampa repetidamente, aparentemente priorizando las chirivías sobre la precaución.

“Parece que le gusta entrar en la trampa y coger todas las chirivías”, dijo la guardabosques principal Helen McDonald.

Planes futuros

Los guardabosques planean continuar capturando en septiembre, con la esperanza de capturar a los castores restantes y a los nuevos cachorros que nazcan este verano. El proyecto de microchip permitirá un seguimiento más preciso del crecimiento y la salud de la población a lo largo del tiempo.

El repetido regreso del castor resalta cómo los animales pueden ser motivados por recompensas simples, incluso cuando esto significa ingresar a un recinto desconocido. Este comportamiento es útil para los esfuerzos de conservación, pero también plantea dudas sobre cuán predecibles pueden ser los animales cuando se trata de comida.