DinoTracker impulsado por IA ayuda a resolver misterios de huellas antiguas

33

Los paleontólogos han presentado una nueva herramienta de inteligencia artificial, DinoTracker, diseñada para identificar huellas de dinosaurios con una precisión sin precedentes. La aplicación aborda un desafío de larga data en paleontología: relacionar huellas fosilizadas fragmentadas con los dinosaurios que las hicieron. La principal innovación radica en cómo aprende la IA: analizando las relaciones de huellas en lugar de depender de etiquetas humanas potencialmente defectuosas.

El problema con los métodos existentes

Los sistemas de IA anteriores se entrenaron con conjuntos de datos en los que las huellas ya estaban asignadas a especies de dinosaurios específicas. ¿El problema? Muchas de esas clasificaciones originales probablemente estén equivocadas. Como señala el Dr. Gregor Hartmann de Helmholtz-Zentrum en Alemania: “Nunca se encuentra una huella con el dinosaurio que la hizo”. El nuevo sistema evita este problema analizando primero 2.000 siluetas sin etiquetar para identificar patrones y luego agrupándolas en función de características mensurables.

Cómo funciona DinoTracker

La IA identifica ocho características clave en las huellas: extensión de los dedos, área de contacto con el suelo y posición del talón. Estos parámetros permiten que el sistema agrupe impresiones similares, incluso si se desconoce la especie que las produce. Luego, el equipo convirtió esta lógica en una aplicación gratuita que permite a cualquiera cargar la silueta de una huella, explorar sus coincidencias más cercanas y manipular las características para ver cómo las variaciones afectan las puntuaciones de similitud.

Implicaciones para la paleontología

DinoTracker no es sólo una herramienta de verificación; está traspasando los límites en la comprensión de la evolución de los dinosaurios. El análisis de la IA confirma las sospechas existentes de que las huellas del Triásico y del Jurásico temprano guardan un sorprendente parecido con las huellas de aves: 60 millones de años más antiguas que los primeros fósiles de aves. Este descubrimiento no significa necesariamente que las aves evolucionaron antes, pero sí sugiere que algunos dinosaurios tenían patas notablemente parecidas a las de los pájaros.

Advertencias e investigaciones futuras

Los hallazgos de la IA no están exentos de debate. Algunos expertos, como el Dr. Jens Lallensack de la Universidad Humboldt de Berlín, advierten que el sistema puede exagerar las similitudes a nivel de superficie en lugar de la estructura subyacente del pie. La forma en que un pie se hunde en el suelo blando también puede imitar patrones parecidos a los de los pájaros. Los grupos de aplicaciones DinoTracker imprimen con las clasificaciones esperadas el 90% del tiempo, pero la verificación humana sigue siendo esencial.

DinoTracker es una herramienta nueva y poderosa, pero no reemplaza el análisis de expertos. Ofrece un enfoque basado en datos para resolver misterios antiguos, planteando preguntas sobre cómo evolucionaron las características de las primeras aves y si algunos dinosaurios se parecían mucho más a las aves de lo que se pensaba anteriormente.