Islandia se prepara para la próxima erupción volcánica mientras el ‘enfriador de lava’ está listo

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Islandia se está preparando para otra posible erupción volcánica cerca de la ciudad evacuada de Grindavik, y en el centro de la defensa del país está Helgi Hjorleifsson, un bombero que lidera los esfuerzos para combatir directamente el flujo de lava. La situación surge de una serie de terremotos y erupciones que comenzaron a fines de 2023 y amenazaron infraestructuras críticas, incluida una planta de energía geotérmica y el famoso spa Blue Lagoon.

Enfriando lo impensable

El equipo de Hjorleifsson emprendió la tarea sin precedentes de frenar el avance de la lava utilizando agua para enfriarla lo suficiente como para controlarla, una operación de alto riesgo para proteger tanto las estructuras como los hogares. Hasta ahora, los esfuerzos de extinción de incendios han tenido éxito y han salvado la central eléctrica, la laguna y la mayor parte de las viviendas de Grindavik.

Amenaza inminente

Sin embargo, la inestabilidad geológica sugiere que es probable que se produzca otra erupción. Hjorleifsson, de 47 años, se prepara para el despliegue, que implicaría una exposición en primera línea, separándolo de su familia: tres hijas de 15, 17 y 22 años, y su esposa, cantante de ópera. Describe la situación sin rodeos: “La Tierra está a punto de explotar”.

Gestión de crisis única

El papel de Hjorleifsson lo coloca en el centro de atención pública a pesar de su aversión a la atención de los medios. Probablemente explicará una vez más ante las cámaras la respuesta de Islandia a la crisis a medida que se desarrolle la próxima emergencia.

El enfoque islandés ante el riesgo volcánico es único y combina el monitoreo geológico con la intervención directa, una necesidad dada la posición del país en la Cordillera del Atlántico Medio, donde la actividad tectónica es constante. La situación actual plantea interrogantes sobre la planificación de infraestructuras a largo plazo en zonas volcánicamente activas, así como sobre el costo humano de defender dichos lugares.

La capacidad de Islandia para gestionar estas crisis es fundamental no sólo para su propia seguridad sino también para la estabilidad del turismo y la producción de energía geotérmica, ambas piedras angulares de la economía nacional.