Una nueva combinación de fármacos parece estimular de forma segura y eficaz el sistema de eliminación de desechos del cerebro, lo que podría retrasar años la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores han identificado un método para mejorar el sistema linfático del cerebro (la red que elimina los desechos metabólicos) utilizando un fármaco sedante combinado con un regulador de la presión arterial. El enfoque podría ofrecer una ventaja significativa sobre las terapias con anticuerpos actuales, que tienen un impacto limitado en los síntomas y conllevan efectos secundarios sustanciales.
El sistema de eliminación de desechos del cerebro
El cerebro no se limita a acumular desechos; Tiene un sistema de limpieza dedicado llamado sistema glifático. Esta red de canales que rodean los vasos sanguíneos bombea el líquido residual al sistema linfático para su eliminación. Este sistema es más eficiente durante el sueño profundo, cuando las ondas cerebrales lentas ayudan a eliminar las toxinas, pero su función disminuye con la edad y se ve gravemente afectada en los pacientes con Alzheimer.
Investigaciones anteriores en ratones demostraron que la dexmedetomidina, un sedante común, aumenta estas ondas cerebrales cruciales, mejorando la eliminación de desechos y retardando el deterioro cognitivo. El nuevo estudio tuvo como objetivo probar si este efecto se tradujo en humanos.
Un ensayo en humanos revela una mayor eliminación de proteínas
Los investigadores de Applied Cognition reclutaron a 19 adultos (edad promedio de 60 años) y los sometieron a una noche de privación de sueño. Luego, los participantes recibieron una infusión de dexmedetomidina combinada con midodrina (para contrarrestar la presión arterial baja) o un placebo. Se analizaron muestras de sangre antes y después para medir los niveles de proteína.
Los resultados mostraron que la combinación de medicamentos (ACX-02) eliminó de manera más efectiva las proteínas amiloides y tau mal plegadas (características del Alzheimer) que el placebo. El equipo estima que el uso sostenido podría retrasar la aparición de la enfermedad aproximadamente siete años. Esto se basa en los niveles de proteínas mal plegadas que normalmente se observan en personas que luego desarrollan Alzheimer.
Cómo funciona: aumentar las ondas cerebrales y el flujo de líquidos
ACX-02 parece funcionar en múltiples niveles:
- Aumento de las ondas cerebrales lentas: Aumenta las ondas cerebrales lentas durante la transición del sueño ligero al profundo.
- Flujo de fluido mejorado: Aumenta el flujo de líquido cefalorraquídeo, acelerando la eliminación de desechos.
- Pulsación vascular más fuerte: Hace que los vasos sanguíneos se dilaten y se contraigan más vigorosamente, forzando los desechos a lo largo de los canales linfáticos.
A diferencia de las terapias con anticuerpos, que activan el sistema inmunológico del cerebro y corren el riesgo de inflamación y sangrado, ACX-02 actúa mejorando directamente el proceso de limpieza natural.
Implicaciones e investigaciones futuras
Los expertos enfatizan que los intentos anteriores de eliminar las proteínas mal plegadas han dado resultados limitados, pero este enfoque parece prometedor debido a su perfil de seguridad y su objetivo proteico más amplio. La combinación de fármacos elimina tanto la beta-amiloide como la tau, lo que potencialmente conduce a mayores beneficios cognitivos. El equipo planea verificar esto en ensayos con pacientes de Alzheimer en etapa temprana.
Más allá del Alzheimer, la mejora del sistema glifático podría tener implicaciones para otras enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, donde también se acumulan proteínas mal plegadas. Algunos investigadores incluso sugieren una posible forma de pastilla de dexmedetomidina para tratar los lapsos de atención causados por la falta de sueño.
“Existe una enorme necesidad de nuevos tratamientos; sabemos que los anticuerpos que se utilizan actualmente para la enfermedad de Alzheimer no funcionan realmente y pueden provocar efectos secundarios graves”. – Natalie Beshorner, Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas.
Los hallazgos sugieren una nueva vía para tratar el Alzheimer al reforzar las defensas naturales del cerebro en lugar de depender de terapias agresivas que estimulan el sistema inmunológico.
























