Hoy, 18 de enero de 2025, se marca la fase de Luna Nueva. Esto significa que la Luna se encuentra actualmente entre la Tierra y el Sol, haciéndola completamente invisible en el cielo nocturno. El ciclo lunar está a punto de comenzar de nuevo y la Luna se iluminará gradualmente durante las próximas dos semanas.
Entendiendo la Luna Nueva
La Luna Nueva ocurre cuando la cara de la Luna que mira hacia la Tierra no está iluminada por la luz solar. Esta es una parte natural del ciclo lunar, que tarda aproximadamente 29,5 días en completarse. Durante este tiempo, la Luna orbita la Tierra y la cantidad de su superficie visible cambia dependiendo de su posición con respecto al Sol.
Próximas fases lunares
La siguiente fase clave a tener en cuenta es la Luna Llena, que ocurrirá el 1 de febrero de 2025. La última Luna Llena ocurrió el 3 de enero, marcando la finalización del ciclo lunar anterior. Comprender estas fases es importante porque influyen no sólo en los entusiastas de la astronomía sino también en diversos ritmos culturales y biológicos de la Tierra. Las mareas, por ejemplo, se ven fuertemente afectadas por las fases de la Luna, al igual que algunos comportamientos animales.
Las ocho fases de la luna
El ciclo lunar consta de ocho fases distintas:
- Luna Nueva: Invisible a simple vista.
- Creciente creciente: Aparece un rayo de luz.
- Primer Cuarto Creciente: La Media Luna está iluminada.
- Gibboso creciente: Más de la mitad está encendida.
- Luna Llena: Toda la cara de la Luna está iluminada.
- Gibosa Menguante: La Luna comienza a perder luz.
- Tercer Cuarto Cuarto: Otra media Luna, iluminada en el lado opuesto.
- Creciente menguante: Queda una fina franja antes de que el ciclo comience de nuevo.
Estas fases son el resultado de la órbita de la Luna alrededor de la Tierra y de cómo la luz del sol interactúa con su superficie. Si bien la misma cara de la Luna siempre mira a la Tierra, la cantidad de luz que vemos cambia continuamente a lo largo del mes.
Las fases de la Luna no son sólo una curiosidad astronómica; Los humanos los han seguido durante milenios para medir el tiempo, guiar las prácticas agrícolas e informar creencias culturales.
