Los astrónomos llevan mucho tiempo desconcertados por el comportamiento errático de Betelgeuse, una de las estrellas más luminosas visibles desde la Tierra. Ahora, décadas de especulaciones han terminado: una débil estrella compañera, llamada Siwarha, está influyendo directamente en la atmósfera de la supergigante, creando perturbaciones observables en sus emisiones de gas y luz.
El misterio de las fluctuaciones de Betelgeuse
Betelgeuse, una supergigante roja de 8 millones de años situada en Orión, es aproximadamente 1.400 veces más grande que el Sol y emite 100.000 veces más luz. El comportamiento de la estrella ha sido inconsistente: pulsa en ciclos de 400 y 2.100 días. El ciclo más largo fue el verdadero dolor de cabeza. Los científicos adivinaron células de convección, nubes de polvo, actividad magnética… incluso un compañero oculto.
El inesperado oscurecimiento de la estrella en 2020 no hizo más que profundizar el misterio, empujando a los investigadores a examinar más detenidamente la posibilidad de una influencia invisible.
Evidencia de una estela estelar
Nuevas observaciones del Telescopio Espacial Hubble y de observatorios terrestres finalmente han proporcionado pruebas. La estrella compañera, que orbita dentro de la atmósfera de Betelgeuse, abre un camino a través de los gases de la supergigante cada seis años. Esta “estela” es visible en el espectro de la estrella y muestra cambios en los colores emitidos y la velocidad de los gases a su alrededor.
Como explicó la Dra. Andrea Dupree, del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian: “Es un poco como un barco que se mueve a través del agua. La estrella compañera crea un efecto dominó en la atmósfera de Betelgeuse que realmente podemos ver en los datos”. La evidencia confirma los modelos teóricos que sugieren que esta interacción estuvo ocurriendo desde el principio.
Por qué esto es importante
Este descubrimiento es importante porque aclara la dinámica de las estrellas masivas cerca del final de sus vidas. Betelgeuse eventualmente explotará como una supernova, lo suficientemente brillante como para ser visible durante el día durante semanas. Comprender su comportamiento ahora ayuda a los astrónomos a refinar las predicciones sobre las etapas finales de otras estrellas masivas en todo el universo.
Esta es la primera vez que los científicos observan directamente una estela de este tipo, lo que confirma que el extraño comportamiento de Betelgeuse está determinado por un compañero oculto. El estudio, que se publicará en el Astrophysical Journal, marca un gran avance en la investigación de la evolución estelar.
























