El primer vistazo de una galaxia fallida confirma el papel de la materia oscura en la formación cósmica

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Los astrónomos han identificado un objeto cósmico único –una nube de gas que carece de estrellas– que proporciona evidencia directa que respalda las teorías sobre cómo la materia oscura gobierna la formación de galaxias en el universo primitivo. Apodada Nube-9, esta anomalía celeste representa una de las primeras “galaxias fallidas” observadas, lo que demuestra un umbral de masa crítico por debajo del cual la gravedad no puede superar la dispersión de energía para iniciar la formación de estrellas.

El descubrimiento de un pueblo fantasma cósmico

Ubicada cerca de la galaxia espiral Messier-94, aproximadamente a 14 millones de años luz de distancia, Cloud-9 fue detectada por primera vez en 2023 por radiotelescopios que captaron su débil firma de hidrógeno. Inicialmente, los científicos consideraron la posibilidad de que se tratara de una galaxia oscura y distante, demasiado débil para la observación desde tierra. Sin embargo, las imágenes de alta resolución tomadas por el Telescopio Espacial Hubble revelaron de manera concluyente la ausencia de estrellas dentro de la nube.

El objeto se extiende aproximadamente 4.900 años luz y contiene suficiente hidrógeno para igualar la masa de 1 millón de soles, insuficiente para sostener la formación de estrellas. La única explicación, según los investigadores, es la presencia de un importante halo de materia oscura que proporciona la fuerza gravitacional necesaria para mantener su estructura.

Por qué esto es importante: probando los límites de la creación de galaxias

Este descubrimiento es crucial porque valida los modelos cosmológicos que predicen la existencia de numerosas galaxias fallidas. Estas estructuras deberían existir en abundancia, representando regiones donde los grupos de materia oscura son demasiado pequeños para atraer suficiente gas y provocar el nacimiento de estrellas.

“En ciencia solemos aprender más de los fracasos que de los éxitos”, explica Alejandro Benítez-Llambay, investigador principal del estudio. “En este caso, no ver estrellas es lo que prueba que la teoría es correcta”.

Durante décadas, los científicos han teorizado que la mayor parte de la masa del universo es materia oscura, pero su detección sigue siendo difícil de alcanzar. Cloud-9 sirve como una rara ventana al universo oscuro y ofrece evidencia concreta de la influencia de la materia oscura en la estructura cósmica. Las simulaciones por computadora confirmaron que el Hubble habría detectado incluso una cantidad mínima de estrellas, lo que refuerza la conclusión de que Cloud-9 realmente carece de ellas.

Las implicaciones para comprender la materia oscura

La masa estimada del halo de materia oscura de Cloud-9 equivale a unos 5 mil millones de soles, lo que lo sitúa en el límite teórico entre la formación de galaxias exitosa y fallida. Este descubrimiento proporciona un ejemplo tangible de cómo la materia oscura dicta el destino del desarrollo galáctico en el universo primitivo.

El equipo de investigación enfatiza que la existencia de Cloud-9 resalta la importancia de los fracasos en la comprensión científica. Al observar lo que no funcionó, los científicos obtienen información valiosa sobre las fuerzas fundamentales que gobiernan la evolución cósmica. Este hallazgo no sólo confirma las teorías existentes sobre la materia oscura, sino que también fomenta una mayor investigación sobre el gran número de galaxias fallidas no detectadas y diseminadas por todo el cosmos.