Australia del Sur está demostrando la viabilidad financiera de la descarbonización de la red a gran escala: los precios de la electricidad cayeron un tercio el año pasado, lo que lo convierte en el estado más asequible de Australia para los consumidores de energía. Este éxito se debe en gran medida a un rápido cambio hacia la energía solar y eólica, que ahora representa el 84% de su generación eléctrica, la proporción más alta de cualquier red importante a nivel mundial.
La economía de la transición a las energías renovables
El progreso del estado desafía las críticas pasadas de que la energía renovable aumenta los costos. Anteriormente, Australia del Sur enfrentó aumentos de precios cuando la producción eólica y solar disminuyó, lo que requirió un costoso respaldo de gas. La situación empeoró tras la invasión rusa de Ucrania, que hizo que los precios del gas australiano se dispararan un 500%. Sin embargo, el despliegue de siete baterías a gran escala (cada una de ellas aproximadamente del tamaño de un campo de fútbol) está cambiando la ecuación. Estas baterías almacenan el excedente de energía renovable durante los picos de producción, proporcionando energía de respaldo confiable sin depender de los volátiles mercados del gas.
La eficacia de estas baterías ha estimulado a otros estados a invertir en infraestructura similar. Un informe reciente de Rystad Energy confirma que las baterías a gran escala están desplazando activamente la generación de gas en toda Australia, lo que convierte al país en un “punto de prueba global” para esta tecnología.
Dinámica de la oferta y la demanda
La incorporación del parque eólico Goyder South de 412 megavatios en octubre reforzó aún más esta tendencia. El aumento de la oferta naturalmente hace bajar los precios, y Australia del Sur ahora está experimentando períodos de precios mayoristas de electricidad negativos, lo que significa que los productores deben pagar a los consumidores para que retiren el exceso de energía de la red. En noviembre, el estado incluso cubrió el 157% de su demanda de electricidad sólo con energías renovables, absorbiendo el excedente a través de baterías, exportando a la vecina Victoria o recortando temporalmente la producción.
Sistemas de energía descentralizados
La transición no sólo está ocurriendo a nivel de la red. Más de la mitad de los hogares del sur de Australia tienen ahora paneles solares en los tejados y aproximadamente 50.000 hogares han instalado baterías, lo que reduce la dependencia de la red. Los incentivos gubernamentales (un descuento del 30% en baterías domésticas desde julio de 2025) han acelerado esta tendencia, convirtiendo a Australia del Sur en un líder en energía renovable distribuida.
Con dos parques eólicos adicionales cuya finalización está prevista para un futuro próximo, Australia del Sur está en camino de alcanzar el 100% de energías renovables netas para finales del próximo año. Esto demuestra que una transición a energías limpias puede generar importantes ahorros de costos para los consumidores y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
La experiencia de Australia del Sur demuestra que una red con alto contenido de energías renovables no solo es factible sino también económicamente ventajosa, y ofrece un modelo para otras regiones que buscan descarbonizar sus sistemas energéticos.
