Revisión del sistema de agua de Gales: nuevas regulaciones, desafíos de financiamiento y objetivos a largo plazo

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Gales se someterá a una importante reestructuración de su sistema de gestión del agua, y el gobierno anunciará reformas destinadas a abordar la contaminación de las aguas residuales, mejorar la rendición de cuentas y garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Los cambios propuestos incluyen el establecimiento de un nuevo organismo regulador, la mejora de la infraestructura antigua y la implementación de controles más estrictos sobre la eliminación de lodos de depuradora.
Estas acciones son motivadas por la creciente preocupación pública por la calidad del agua y el reconocimiento de que el sistema actual no cumple con las demandas ambientales y económicas modernas.

La necesidad de una reforma urgente

El gobierno galés ha descrito las reformas como un “reinicio fundamental”, citando el cambio climático, el envejecimiento de la infraestructura y la insatisfacción pública como factores clave.
La supervisión actual en Gales está en gran medida delegada, pero aún está influenciada por los marcos aplicables a todo el Reino Unido, lo que genera ineficiencias y respuestas lentas a los problemas locales. La revisión sigue a llamados similares de reforma en Inglaterra, donde se está estableciendo un nuevo organismo de control del agua. Sin embargo, el enfoque de Gales diverge al mantener una regulación ambiental separada en el marco de Recursos Naturales de Gales (NRW).

Cambios clave propuestos

El núcleo del plan se centra en reemplazar Ofwat en Gales con un nuevo regulador independiente que actuará como regulador económico y planificador del sistema. Este organismo será responsable de la inversión en infraestructura a largo plazo, incluida la mejora de las tuberías y alcantarillados envejecidos del país.
Además, se proponen normas más estrictas para la eliminación de lodos de depuradora, en particular su uso como fertilizante en tierras agrícolas.
Esta medida aborda las preocupaciones de que la dispersión inadecuada de lodos sea un importante contribuyente a la contaminación por nutrientes en los ríos de Gales.

Cronograma de implementación y cuestiones de financiación

Las reformas no son inmediatas. El gobierno galés debe primero solicitar nuevos poderes al gobierno del Reino Unido y luego aprobar legislación en el Senedd.
No se espera que el nuevo regulador entre en funcionamiento hasta principios de la década de 2030.
Un desafío importante reside en la financiación: se necesitará más dinero del que se puede recaudar únicamente mediante las facturas de los clientes. El gobierno planea desarrollar una nueva estrategia nacional del agua a 25 años, reemplazando el documento de 2015, pero el financiamiento sigue sin resolverse.

Respuestas de las partes interesadas

Las propuestas han recibido reacciones encontradas. Afonydd Cymru, en representación de los fideicomisos fluviales, acogió con agrado el plan como “un rayo de esperanza”, pero instó a actuar con rapidez. El Comisionado para las Generaciones Futuras enfatizó la necesidad de una transición fluida para evitar retrasos en la recuperación ambiental. Plaid Cymru pidió la devolución total de poderes sobre el agua, priorizando los intereses galeses sobre las ganancias corporativas. Los conservadores galeses cuestionaron si un nuevo regulador por sí solo resolvería el problema, mientras que el Partido Verde se hizo eco del llamado a un control total de Gales.

Los cambios son un paso necesario para garantizar que los recursos hídricos de Gales se gestionen de forma eficaz y sostenible. Sin embargo, el éxito depende de asegurar una financiación adecuada, navegar por la dinámica de poder entre el Reino Unido y Gales y evitar retrasos burocráticos.

El período de consulta para estas propuestas dura hasta principios de abril, y el futuro de la gestión del agua en Gales depende ahora de cómo respondan las partes interesadas y cómo el gobierno aborde los desafíos financieros que se avecinan.