Misión privada para aterrizar en el asteroide Apophis durante el sobrevuelo de la Tierra en 2029

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Una empresa espacial privada con sede en EE. UU., ExLabs, se está preparando para aterrizar dos naves espaciales en el asteroide Apophis, que se acercará excepcionalmente a la Tierra en 2029. Esta será la primera vez que una entidad privada intente aterrizar en un asteroide. La misión es parte de un esfuerzo internacional más amplio que involucra a la NASA, Europa, Japón y China para estudiar la roca espacial antes, durante y después de su histórico sobrevuelo.

El asteroide Apophis: de la amenaza a la oportunidad

Descubierto en 2004, Apophis inicialmente generó preocupación sobre un posible impacto en la Tierra, y las primeras estimaciones sugerían una probabilidad del 2,7% de colisión en 2029. Sin embargo, cálculos refinados eliminaron posteriormente esta amenaza inmediata, confirmando que no hay riesgo de impacto durante al menos un siglo.

A pesar del riesgo reducido, Apophis seguirá pasando notablemente cerca de la Tierra el 13 de abril de 2029, a 32.000 kilómetros (más cerca que algunos satélites). Este evento es raro para un asteroide de su tamaño (aproximadamente 400 metros de diámetro) y lo hará visible a simple vista. Esta proximidad ofrece una oportunidad única para la observación científica.

El audaz plan de ExLabs: una misión de dos módulos de aterrizaje

La misión de ExLabs, ApophisExL, superó una fase de revisión crítica y su lanzamiento está programado para 2028. La nave espacial desplegará hasta diez instrumentos y naves espaciales de varios clientes, incluidos dos módulos de aterrizaje. Uno proviene de una fuente anónima, mientras que el otro proviene del Instituto de Tecnología de Chiba en Japón.

“El objetivo es obtener imágenes de la superficie del asteroide”, afirma Miguel Pascual, director científico de ExLabs. “Hay algo científico realmente emocionante que puede suceder”.

El módulo de aterrizaje del Instituto Chiba, aproximadamente del tamaño de una caja de zapatos, descenderá lentamente (10 cm/s) desde 400 metros sobre el asteroide, aterrizando suavemente después de un descenso de una hora. El aterrizaje se producirá una semana después de su máxima aproximación a la Tierra para evitar alterar la trayectoria de Apophis bajo la gravedad terrestre.

Ciencia coordinada: evitar colisiones en el espacio

La misión europeo-japonesa Ramsés también está planeando el despliegue de un módulo de aterrizaje días antes del sobrevuelo, equipado con un sismómetro para medir los efectos gravitacionales sobre la superficie del asteroide. Incluso podría registrar los aterrizajes de las naves espaciales de ExLabs. Patrick Michel, científico del proyecto Ramsés, destaca la importancia de la comunicación entre todas las misiones para evitar contratiempos.

“Es importante que nos coordinemos”, dice Michel. “El mundo estará observando. No queremos equivocarnos”.

La convergencia de múltiples misiones en un solo asteroide requiere una planificación cuidadosa para garantizar operaciones fluidas y evitar colisiones. Una coordinación eficaz será crucial para maximizar los beneficios científicos de este evento sin precedentes.

Esta confluencia de esfuerzos espaciales públicos y privados marca un paso significativo hacia la exploración comercial de asteroides, con ExLabs liderando el camino en lo que podría convertirse en una nueva frontera para las misiones espaciales.