Si bien la misión Artemis 2 de la NASA se define por objetivos científicos de alto riesgo (como probar la cápsula Orión en el espacio profundo y estudiar los flujos de lava lunar), el viaje también se define por la tradición humana. Entre las listas de verificación técnicas y los indicadores de gravedad cero, como el juguete “Rise” de la misión, hay un ritual más rítmico: las canciones de despertador.
Una tradición de melodías lunares
La práctica de tocar música para saludar a los astronautas es una larga tradición en los vuelos espaciales tripulados. Cada mañana, Mission Control transmite por radio un breve fragmento musical a la tripulación para brindar una sensación de conexión con la Tierra y un impulso de positividad.
Para el equipo de Artemis 2, estas selecciones van desde versiones independientes hasta himnos pop. La lista de reproducción incluso ha provocado momentos de ligereza; Durante el día de vuelo 4, Mission Control tocó “Pink Pony Club” de Chappell Roan, pero cortó la pista antes del estribillo. La interrupción no pasó desapercibida para la tripulación.
“Todos estábamos esperando ansiosamente el coro”, comentó el comandante de Artemis 2, Reid Wiseman.
La lista de reproducción de Artemis 2 hasta ahora
A medida que avanza la misión, la “banda sonora” sigue evolucionando. Aquí está la programación actual de canciones para despertar:
- Día de vuelo 1: “Sleepyhead” (portada de Young & Sick)
- Día de vuelo 2: “Green Light” de John Legend (con André 3000)
- Día de vuelo 3: “In a Daydream” de Freddy Jones Band
- Día de vuelo 4: “Pink Pony Club” de Chappell Roan
- Día de vuelo 5: “Héroes de la clase trabajadora (trabajo)” por CeeLo Green
- Día de vuelo 6: “Buenos días” de Mandisa y TobyMac
Del Apolo al transbordador espacial
Estos saludos musicales no son una invención moderna; sirven como un puente psicológico entre el aislamiento del espacio y la familiaridad del hogar. Esta tradición tiene raíces que se remontan a décadas atrás:
La era Apolo
Durante los primeros días de la exploración lunar, las canciones reflejaban la cultura de la época y la grandeza de la misión.
– Los astronautas del Apolo 10 fueron recibidos con “It’s Nice to Go Trav’ling” de Frank Sinatra.
– Apolo 15 presentó el tema icónico de 2001: Una odisea en el espacio.
El programa del transbordador espacial
A medida que la NASA entró en la era del Shuttle, la música se volvió más personal, y a menudo involucraba a miembros de la familia o toques culturales específicos para los astronautas internacionales.
– STS-134: El piloto Greg Johnson recibió “Drops of Jupiter”, una canción elegida por su hijo. El momento proporcionó una conexión humana poco común y conmovedora, ya que Johnson expresó su amor tanto por la canción como por el espacio y reconoció su ausencia en el cumpleaños de su hijo.
– STS-135: La misión final del transbordador presentó una mezcla de selecciones de alto perfil, incluyendo “Viva la Vida” de Coldplay y una versión especial a capella de “Man on the Moon” de R.E.M., enviada personalmente por Michael Stipe.
Por qué la música es importante en órbita
En el entorno extremo, a menudo estéril, de una nave espacial, estos pequeños gestos cumplen un propósito vital. La música actúa como un ancla psicológica, ayudando a los astronautas a mantener la moral y el bienestar mental durante misiones de larga duración. Al incorporar estos elementos “caprichosos”, la NASA humaniza la inmensa complejidad técnica de la exploración espacial.
Las canciones de activación de Artemis 2 representan más que solo ruido de fondo; son un vínculo vital con la cultura y las emociones humanas en el silencio del espacio profundo.
