Los lagartos mediterráneos se adaptan al calor de los incendios forestales aclarando su coloración

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Los incendios forestales están remodelando los ecosistemas a un ritmo acelerado, dejando a los animales supervivientes expuestos a calor extremo y hábitats alterados. Una nueva investigación revela que un lagarto común del Mediterráneo, Psammodromus algirus, se adapta rápidamente a las condiciones posteriores a un incendio aclarando el color de su piel, una estrategia probable para reducir el estrés por calor en paisajes calcinados. Esta adaptación resalta la resiliencia de algunas especies al tiempo que subraya los crecientes peligros que plantean los incendios forestales cada vez más frecuentes e intensos impulsados ​​por el cambio climático.

Cambios rápidos de color en respuesta al fuego

Investigadores dirigidos por Lola Álvarez-Ruiz del Centro de Investigaciones Sobre Desertificación en España observaron un cambio sorprendente en la coloración de los lagartos en cinco áreas afectadas por incendios forestales en la Península Ibérica entre 2018 y 2020. Los lagartos que habitaban regiones recientemente quemadas exhibieron tonos amarillo grisáceos significativamente más claros en comparación con sus contrapartes marrón oliva más oscuro en áreas no quemadas.

Este cambio no es permanente: a medida que la vegetación se recupera en aproximadamente dos años, los lagartos vuelven a su coloración más oscura original. El mecanismo se basa en la física básica: los colores más claros reflejan más luz solar, lo que reduce la absorción de calor en ambientes expuestos donde la sombra es escasa.

El tamaño importa: los lagartos más grandes se adaptan más fácilmente

El estudio también reveló que los lagartos más grandes eran más propensos al cambio de color que los más pequeños. Es probable que esto se deba a la relación superficie-volumen: los lagartos más pequeños se calientan y enfrían más rápido, lo que les permite depender de la termorregulación conductual (buscar sombra, etc.). Los lagartos más grandes retienen el calor durante más tiempo, lo que aumenta el riesgo de sobrecalentamiento, lo que genera una respuesta fisiológica más fuerte.

“Los lagartos adultos más grandes tienen una menor relación superficie-volumen y retienen el calor durante más tiempo, por lo que el sobrecalentamiento puede ser un riesgo mayor para ellos”, explicó Álvarez-Ruiz.

El panorama general: el fuego como una amenaza en evolución

Si bien el fuego es un elemento natural en muchos ecosistemas, la velocidad a la que están cambiando los regímenes de fuego es alarmante. La actividad humana y el cambio climático están provocando incendios forestales más frecuentes e intensos, superando la capacidad evolutiva de muchas especies. Comprender cómo responden los animales a estos cambios es crucial para los esfuerzos de conservación.

Los investigadores reconocen que se necesitan más estudios para confirmar el vínculo directo entre el cambio de color y la absorción de calor, así como para evaluar cualquier compensación metabólica o reproductiva asociada con la adaptación. Sin embargo, esta investigación subraya un punto crítico: los animales no son víctimas pasivas de los incendios forestales; algunos pueden adaptarse, pero sólo hasta cierto punto. La pregunta ahora es si podrán seguir el ritmo acelerado del cambio ambiental.

Referencia: L. Álvarez-Ruiz et al., Cambio rápido de color después del incendio en un lagarto mediterráneo, Journal of Zoology (2025). DOI: https://doi.org/10.1111/jzo.70083