El fósil de un antiguo simio sugiere que el primer ancestro humano conocido caminaba erguido

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Un fósil de 7 millones de años recientemente analizado revela que la especie Sahelanthropus tchadensis probablemente caminaba sobre dos piernas, lo que lo convierte en el miembro más antiguo conocido del linaje humano. El descubrimiento, publicado en Science Advances, se centra en una característica anatómica previamente desapercibida: un bulto distintivo en el fémur, presente sólo en especies que caminan erguidas.

El hallazgo clave: ¿Un antepasado bípedo?

Durante décadas, los paleontólogos debatieron si S. tchadensis era un verdadero homínido (un miembro del grupo que incluye a los humanos y sus parientes extintos). El descubrimiento inicial del fósil en 2002, encontrado en Chad, generó controversia debido a la posición del agujero magno, la abertura en el cráneo donde se conecta la médula espinal. Una posición central sugiere una postura erguida, pero no demuestra que se pueda caminar con dos piernas.

Ahora, investigadores dirigidos por Scott A. Williams de la Universidad de Nueva York han reexaminado el fémur fragmentado. Más allá de confirmar la torsión interna del hueso y una inserción del músculo glúteo compatible con el bipedalismo, identificaron un pequeño pero crítico bulto en la parte frontal del hueso. Este “tubérculo femoral” es un sello distintivo de la marcha erguida y su presencia ubica definitivamente a S. tchadensis dentro del árbol genealógico de los homínidos.

Por qué esto es importante: reescribir la evolución humana

La identificación de este homínido primitivo obliga a una reevaluación de la evolución humana. El último ancestro común de humanos y chimpancés vivió hace unos 6 o 7 millones de años. Si S. tchadensis es de hecho un ancestro humano, sugiere que este ancestro común probablemente era más similar a los simios modernos de lo que se pensaba anteriormente.

“Esto hace que la cuestión de cómo era el último ancestro común entre humanos y chimpancés sea aún más desconcertante y fascinante”, explica Jeremy DeSilva, antropólogo biológico del Dartmouth College, que no participó en el estudio.

Implicaciones y debate en curso

Si bien la evidencia apoya firmemente el bipedalismo en S. tchadensis, el debate continúa. Algunos científicos sugieren que la especie podría ser un simio bípedo que no evolucionó hacia los humanos. El descubrimiento plantea una pregunta fundamental: ¿puede un simio caminar erguido sin ser un verdadero homínido?

El S. El fósil tchadensis desafía suposiciones arraigadas sobre los orígenes del bipedalismo humano y retrasa la línea de tiempo para el surgimiento de nuestro linaje más atrás de lo que se creía anteriormente. El estudio subraya cómo los detalles anatómicos sutiles pueden reescribir nuestra comprensión de la historia evolutiva.

El debate está lejos de terminar, pero el descubrimiento del tubérculo femoral en S. tchadensis proporciona una nueva evidencia convincente en la búsqueda continua de las raíces más tempranas de la humanidad.