Gales ha promulgado una nueva ley destinada a revertir la pérdida de vida silvestre y fortalecer la protección ambiental, creando objetivos legalmente vinculantes para la recuperación de la biodiversidad. La medida se produce después de años de críticas por la percepción de una brecha en la supervisión tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea. La legislación establece la Oficina de Gobernanza Ambiental de Gales (OEGW), un organismo de control independiente encargado de responsabilizar al gobierno de Gales, a los organismos públicos y a ciertas empresas privadas por su desempeño ambiental.
Reducir la brecha ambiental posterior al Brexit
Durante años después de abandonar la UE, Gales careció de un mecanismo directo para que los ciudadanos denunciaran violaciones ambientales a un organismo independiente. Anteriormente, los individuos podían presentar quejas ante la Comisión Europea, que podía investigar y obligar a los estados miembros a tomar medidas, en particular, abordar la contaminación de plantas de energía como Aberthaw en el Valle de Glamorgan. La OEGW replica esta función, ofreciendo orientación y apoyo, conservando al mismo tiempo el poder de emprender acciones legales si es necesario. El Reino Unido y Escocia establecieron órganos de supervisión similares en 2021, lo que dejó a Gales como la última nación en llenar este vacío crítico.
Necesidad urgente de actuar
La nueva ley responde a tendencias alarmantes en la salud ambiental de Gales. Revisiones recientes han revelado ríos contaminados, suelos degradados y poblaciones de vida silvestre en colapso, con aproximadamente el 20% de las especies en peligro de extinción. El proyecto de ley establece el objetivo de una “recuperación clara” para 2050, pero su éxito depende de que el gobierno galés establezca objetivos ambiciosos de biodiversidad para la primavera de 2028 e implemente estrategias efectivas para alcanzarlos.
Respuesta de las partes interesadas
Las organizaciones ambientalistas han elogiado la legislación como un “hito importante”, pero enfatizan que su implementación es clave. Alexander Phillips, de WWF Cymru, señala que la ley restablece algunas protecciones ambientales perdidas después del Brexit, mientras que Annie Smith, de RSPB Cymru, enfatiza la necesidad de “medidas urgentes” para revertir las disminuciones existentes. El viceprimer ministro Huw Irranca-Davies califica la ley como un “paso histórico hacia adelante”, reconociendo la intensificación de las emergencias climáticas y naturales. Plaid Cymru también expresó optimismo sobre el fortalecimiento de las voces comunitarias en la gobernanza ambiental.
Este nuevo marco debe impulsar acciones urgentes para revertir ese declive y el deterioro de nuestro medio ambiente: la naturaleza no puede esperar más.
— Annie Smith, RSPB Cymru
Esta legislación marca un paso crucial para garantizar que Gales cumpla con sus compromisos internacionales en materia de biodiversidad y proteja sus recursos naturales para las generaciones futuras. Sin embargo, un esfuerzo sostenido y objetivos claros son esenciales para traducir este marco legal en una recuperación ambiental significativa.
