Hallazgos recientes del módulo de aterrizaje Chang’e-4 de China han revelado una “cavidad” previamente desconocida de radiación cósmica reducida entre la Tierra y la Luna. Este descubrimiento podría alterar significativamente la forma en que se planifican las futuras misiones lunares, ofreciendo oportunidades para minimizar la exposición de los astronautas a niveles peligrosos de radiación.
El campo magnético de la Tierra se extiende más de lo esperado
Durante años, los científicos asumieron que los rayos cósmicos galácticos se propagaban uniformemente por el espacio una vez que escapaban de la magnetosfera de la Tierra. Sin embargo, los datos recopilados durante 31 ciclos lunares (2019-2022) muestran que este no es el caso. Los instrumentos del módulo de aterrizaje Chang’e-4 detectaron una caída constante en la intensidad de la radiación durante las horas locales de la mañana en la Luna, aproximadamente un 20% menos que los niveles promedio.
Por qué es importante: Los rayos cósmicos galácticos representan una gran amenaza para los astronautas, ya que pueden dañar el ADN y aumentar el riesgo de cáncer. Por lo tanto, reducir la exposición es fundamental para las misiones de larga duración. El descubrimiento sugiere que el campo magnético de la Tierra ejerce influencia sobre un área más amplia de lo que se pensaba anteriormente, creando una “sombra” protectora alrededor de la Luna.
Programar las excursiones lunares para una seguridad óptima
El estudio, publicado en Science Advances, analizó el recuento de protones de los rayos cósmicos galácticos. La reducción de la radiación fue más pronunciada durante la fase gibosa creciente del ciclo lunar, lo que significa que las excursiones programadas para las horas de la mañana lunar expondrían a los astronautas a una radiación menos dañina.
“Los próximos aterrizajes se producirán probablemente en las regiones polares”, explica Robert Wimmer-Schweingruber, investigador principal. “La mañana lunar parece ser el mejor momento para realizar excursiones”.
Cómo se encontró la cavidad
Los investigadores aislaron el efecto analizando datos de períodos tranquilos del ciclo solar, donde dominaban los rayos cósmicos galácticos. Al correlacionar las mediciones de protones con la posición de la luna en su órbita, identificaron un patrón recurrente: una clara caída en los niveles de radiación durante la mañana lunar.
Las simulaciones confirmaron que el campo magnético de la Tierra probablemente crea este efecto al desviar algunos protones de alta energía. El hallazgo cuestiona las suposiciones sobre la distribución de la radiación en el espacio y sugiere que la influencia magnética de la Tierra se extiende más allá de lo que se pensaba anteriormente.
Implicaciones para futuras misiones
Este descubrimiento podría impactar dramáticamente la planificación de la misión, particularmente para las próximas misiones Artemis de la NASA y más allá. Aprovechando la cavidad de radiación natural, los científicos pueden minimizar la exposición de los astronautas y hacer más factible la habitabilidad lunar a largo plazo.
“Al igual que para los humanos en la Tierra”, dice Wimmer-Schweingruber, “para los astronautas lo mejor es aventurarse en la superficie lunar en las horas locales de la mañana”.
Las investigaciones futuras se centrarán en mapear el tamaño y el comportamiento de la cavidad con mayor precisión. Esto permitirá realizar modelos de radiación más precisos y perfeccionar aún más las estrategias para una exploración lunar segura y eficiente.

























