Deja de consultar el pronóstico sólo para ver si llueve. Mira el número de presión.
Si ve una caída por debajo de 1013 hPa, está ante un sistema de baja presión. Los meteorólogos llaman a esto depresión. Es el motor del mal tiempo. Nubes. Viento. Lluvia. Mientras que los sistemas de alta presión traen cielos en calma, las depresiones traen caos. Cuanto menor es la presión al nivel del mar, más intensa es la tormenta.
Cómo las caídas de presión crean un clima violento
Una depresión no es sólo una etiqueta. Es una estructura física. Imagine una espiral de nubes enroscándose alrededor de un núcleo central. Este es el núcleo de la depresión.
Aquí está el mecánico. El aire corre hacia el centro de baja presión. La diferencia de presión entre el exterior y el centro se llama gradiente de presión. Una pendiente pronunciada significa fuertes vientos.
Cuando los pronosticadores dicen que una depresión se está “profundizando”, quieren decir que la presión está cayendo rápidamente. Cuanto más profunda es la caída, más violento es el clima. No necesitas un título en física para entender esto. La baja presión equivale a malas noticias para tus planes.
¿Qué define una bomba ciclónica explosiva?
La mayoría de las depresiones se profundizan gradualmente. Algunos no lo hacen.
Existe un término específico para cuando la presión cae a una velocidad aterradora. Se llama ciclogénesis explosiva. O más comúnmente, una bomba meteorológica.
Para calificar como una bomba, el sistema debe cumplir unos criterios estrictos. La presión debe descender al menos 24 hectopascales (hPa) en 24 horas.
Se trata de un cambio enorme en un solo día.
En estos casos extremos, la presión puede descender hasta unos 955 hPa. Esta rápida caída alimenta tormentas intensas. Convierte un mal día en un desastre. El viento no sopla simplemente. Se desgarra.
La velocidad de la caída de presión importa tanto como el número final.
Por qué debería vigilar el recuento de hectopascal
La mayoría de la gente busca la temperatura. Deberían mirar el barómetro.
Un día estándar se sitúa alrededor de 1013 hPa. Un anticiclón empuja esa temperatura por encima de 1015 hPa para lograr un clima tranquilo. Una tormenta lo derriba.
Si ve que los números se acercan a los 955 hPa, quédese adentro. La pendiente es demasiado pronunciada. El aire se mueve demasiado rápido.
No se trata sólo de la lluvia. Se trata de la fuerza detrás de esto. Una depresión cada vez más profunda es una advertencia. Una bomba explosiva es una amenaza.






















