La disputa entre Kendrick Lamar y Drake no terminó solo con temas de distorsión. Terminó en los tribunales. Y al tribunal no le importó.
Kendrick lanzó “Not Like Us” en 2024. Fue un gran éxito. Debutó en el número uno del Billboard Hot 100. Sin embargo, no solo fue popular. Fue legalmente significativo.
En 2025, Drake demandó a su propio sello. Denunció difamación y acoso. ¿La razón? La promoción de “Not Like Us”.
Los oyentes podrían llegar a la conclusión de que la letra simplemente expresa una opinión.
La canción acusaba a Drake de ser un pedófilo. Drake dijo que el impulso del sello por la canción socavaba la seguridad y el bienestar de sus artistas. Se sintió atacado.
Un juez no estuvo de acuerdo. El caso fue desestimado. El razonamiento fue simple. El arte es opinión. Los oyentes conocen la diferencia entre un verso de rap y una declaración en el tribunal.
La disputa ha terminado. La demanda ha desaparecido. Pero la letra permanece.





















