El tablero está listo. Las piezas están listas. Ahora necesitas descubrir quién empieza a dominar el tablero.
Tira un dado cada uno. El número alto gana. Ese jugador usa ambos valores de dados para moverse. ¿Atar? Rueda de nuevo. Continúe hasta que alguien gane el sorteo.
Si juegas con gente a la que realmente le importa este juego, no te limites a tirar los dados. Usas una coctelera. Coloca ambos dados dentro. Agítelo. Déjalos en el lado derecho del tablero. ¿Zurdo? No importa. Se aplica la misma regla.
¿Si un dado cae por el lado derecho? Vuelva a rodar. ¿Si golpea una ficha? Vuelva a rodar. ¿Si se inclina? Vuelva a rodar. ¿Si se atasca en el plástico? Lo has adivinado. Vuelva a rodar.
Obtener una tirada limpia es sólo la mitad de la batalla. Ahora tienes que moverte.
Los números de los dados te indican cuántos puntos o pepitas pueden recorrer tus fichas. Siempre pasan de los puntos con números más altos a los puntos con números más bajos. Así es como funciona esto en la práctica.
Mover fichas a puntos abiertos
Solo puedes mover una ficha a un punto abierto. ¿Qué significa eso?
- ¿Punto vacío? Adelante.
- ¿Apuntar sólo con tus fichas? Apílalos. Puedes apilar tantos como quieras.
- ¿Apuntar con una ficha contraria? Puedes aterrizar allí. Esto se llama “impacto”.
- ¿Apuntar con dos o más fichas opuestas? Obstruido. No puedes moverte allí.
Jugando tus tiradas de dados
Los dados muestran movimientos separados. Si sacas un 4 y un 2, tienes opciones.
Mueve una ficha 4 espacios. Mueve otros 2 espacios. O mueva una sola ficha 6 espacios hacia adelante. Puedes hacer el movimiento de 6 espacios solo si los puntos intermedios (a 2 puntos y a 4 puntos) están abiertos.
Los dobles son una bestia diferente. ¿Lanzar un doble? Obtienes cuatro movimientos de ese número. ¿Tira doble 3? Obtienes cuatro movimientos de 3 pips cada uno. Puedes dividirlos como quieras. ¿Mover una ficha 12 espacios? Claro, si puedes llegar allí. ¿Mover cuatro fichas 3 espacios cada una? También bien.
¿Debes jugar ambos números?
Sí. Generalmente.
Si puedes jugar legalmente ambos números en los dados, debes jugar ambos. ¿Solo se puede jugar uno? Juega ese. ¿Se puede jugar a cualquiera de los dos, pero no a ambos? Juega el número más alto.
¿Lanzar un doble? Juega tantos de tus cuatro movimientos como puedas legalmente. Si no puedes jugar ninguno de los números, tu turno termina. Tu oponente vuelve a tirar.
¿Parece sencillo? Quizás demasiado simple para un juego con siglos de historia. Pero el verdadero drama no está en los movimientos básicos. Está en cómo los usas para atrapar, bloquear y molestar a tu oponente.
Ahí es donde el juego se vuelve interesante.





















